Mi pequeño habitáculo
de recogimiento es muy humilde pero a la vez es muy acogedor, tiene pocos
enseres hay dos camastros uno para mis dos hijos y otro para mí y mi dama son de
madera con montones de heno que a su vez hacen de apoyo como dan calor en esas
noches frias,una pequeña lámpara de
aceite y una diminuta abertura que nos sirve como respiradero, también hay unos
pocas viandas y unos cubiertos de madera para comer, eso si no faltan para los
niños los animales y caballeros de madera que les tallo en estos ratos tan
largos de aislamiento obligatorio y una pequeña mesa con tres sillas para
descansar o escribir cuando estamos cansados o ansiosos por contarle a otros lo
que aquí dentro sentimos.Y somos felices pues estamos todos juntos y algun dia alguien nos liberara.
escondidos en la-casa-de-atrás, armamos nuestras habitaciones como podemos, con las cosillas que la vida va dejando en nuestras difíciles playas, para defendernos del horror, para contarnos
domingo, 29 de noviembre de 2015
miércoles, 25 de noviembre de 2015
J.CARLOS HERNANDEZ CRISOL GES II NOCHE
Mi habitación es pequeña, unos pocos metros cuadrados, que es donde paso mis días, leo pediódicos y revistas viejas, escribo algo, como, duermo.
Tengo un sofá que también lo utilizo para dormir, que está pegado a la pared del fondo de la habitación ,no es muy grande, pero es confortable. Arriba en la pared, hay colgado un cuadro grande de mi hija y pegado a ese cuadro, otro de mí mujer y mío, que están pegados al armario que es donde guardo mis enseres. Junto al armario hay una pequeña mesita de madera, y encima de ella hay un retrato de la familia al completo.
Arriba de la mesita hay una ventana pequeña, en la que algunas tardes observo el bello paisaje que tengo a mi alrededor, sentado en una vieja mecedora, que no sé el tiempo que aguantará.
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