Mi pequeño habitáculo
de recogimiento es muy humilde pero a la vez es muy acogedor, tiene pocos
enseres hay dos camastros uno para mis dos hijos y otro para mí y mi dama son de
madera con montones de heno que a su vez hacen de apoyo como dan calor en esas
noches frias,una pequeña lámpara de
aceite y una diminuta abertura que nos sirve como respiradero, también hay unos
pocas viandas y unos cubiertos de madera para comer, eso si no faltan para los
niños los animales y caballeros de madera que les tallo en estos ratos tan
largos de aislamiento obligatorio y una pequeña mesa con tres sillas para
descansar o escribir cuando estamos cansados o ansiosos por contarle a otros lo
que aquí dentro sentimos.Y somos felices pues estamos todos juntos y algun dia alguien nos liberara.
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